Amor portátil

En un país latinoamericano, dos individuos deciden montar un extravagante negocio: una especie de burdel ambulante cuyas pupilas son muñecas inflables imitan los cuerpos y los rostros de conocidas estrellas de cine, Iniciarán sus actividades en los Andes, pero los indios rechazarán unos placeres en los que encuentran demasiada hechicería. Luego se instalarán en un barrio de prostitutas donde el cliente podrá ver pero no tocar. Al fin el ejército intervendrá el negocio y ahí comenzará la parte más dramática de la historia. La carcajada inicial se hará humor negro y el sarcasmo –por ejemplo, en la magistral reconstrucción de la reunión de una célula revolucionaria— alcanzará a todos sus protagonistas.

Amor portátil es, en el fondo, una inteligente alegoría del comportamiento humano y profundo interno desmitificador de los clichés americanos: el indigenismo, la revolución, el machismo o la picardía criolla.

Tomado de la edición de Amor portátil , 1989, Editorial Alfagura Hispánica.