La casa verde

La casa verde trenza historias distintas que se desarrollan a lo largo de los años en dos escenarios simultáneos: la ciudad de Piura y concretamente en uno de sus barrios, la Mangachería, suburbio al borde del desierto sobre el que implacablemente llueve arena todas las noches y que poco a poco se ha ido integrando en la ciudad en crecimiento, y una zona de la Amazonía poblada de gentes primitivas, aventureras y caucheros. Las distintas historias: la de Fushía, bucanero fugitivo, señor de los indígenas, domeñador de un mundo salvaje, que es contada a lo largo de su viaje con el viejo Aquilino, la de los Inconquistables, personajes epónimos de la picaresca piurana y de Don Anselmo, mítico fundador de los placeres de la ciudad o triste y pintoresco tañedor de arpa en los prostíbulos como un personaje de Kavafis, la de la Selvática y el sargento Lituma y la de las gentes de Santa María de Nieva, en el alto Marañón, son cruzadas perpendicularmente por las de otros personajes que intervienen en unas y otras, la de Jum el aguaruna inútilmente rebelde, la del práctico Nieves, la de las Madres de la Misión de Santa María. El relato se mueve en tiempos distintos y en planos de distinta realidad, desde el inmediato acontecer hasta el remoto recuerdo y quién sabe si la pura imaginación, la fabulación de los personajes. Pero una diversidad de técnicas y una gran agilidad de procedimientos consiguen una alucinante totalización, una cohesión sin resquicios de lo contado. La casa verde es una novela seguramente más ambiciosa en todos los aspectos que La ciudad y los perros. La editorial Alfaguara consiguió los derechos para publicar la obra completa de Mario Vargas Llosa en 1997.