Dime algo sobre Cuba

Tras haber entrado de forma ilegal a Miami, desde Cuba vía México, el estomatólogo cubano Stalin Martínez se encuentra confinado en una azotea de la casa de su hermano, a pleno sol, sin agua para lavarse y prácticamente sin comida, hasta que su aspecto llegue a ser como el de los balseros, única fórmula posible para que las autoridades de los Estados Unidos le concedan el asilo político. En aquel lugar conocerá a su familia americana: su sobrino, su cuñada y la hermana de su cuñada de la que recibirá las mayores, por no decir las únicas muestras de afecto. Con una sabia mezcla de la introspección del personaje y un finísimo sentido de la ironía y de la ternura, el autor traza el perfil de un hombre de ideas nobles y gustos sencillos que, superado por esta situación absurda e incapaz de enfrentarse a los acontecimientos que se suceden, nos acerca a la realidad cubana de los últimos años, entre la nostalgia por su país y los sueños de una vida nueva.