Poesía en Voz Baja

En Fundación Celarg el miércoles 30 de enero

“Poesía en voz baja” ofrecerá homenaje a la escritora chilena Winétt de Rokha

La obra de la poeta sureña será traída al presente con la participación de su hija, la artista y también escritora Laura de Rokha, en la Sala Experimental Sótano 3 de la Casa de Rómulo Gallegos.

La poeta chilena Winétt de Rokha será recordada a través de la presencia de su hija Laura de Rokha, en la primera sesión de este año del espacio “Poesía en voz baja”, que se realizará el miércoles 30 de enero de 2019, a partir de las cuatro de la tarde, en la Sala Experimental Sótano 3 de la Fundación Celarg, con entrada libre.

Winétt de Rokha fue una gran poeta chilena poco conocida en Venezuela, y cuya única referencia quizás sea haber sido la compañera del intenso viaje de Pablo de Rokha, quien sigue creciendo en el reconocimiento internacional de las letras latinoamericanas. Así lo expresa Alejandro Bruzual, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos y moderador del espacio “Poesìa en voz baja”.

Destaca Bruzual que sin embargo, la poesía de Winétt de Rokha brilla con valor propio: “Intima, con don femenino, virtuosismo y cultura humanística, su sensibilidad también cruza lo social, como buena parte de la obra de todos los De Rokha, ya que fue una familia de poetas y artistas comprometidos con las luchas artísticas, políticas y sociales”.

Lo peculiar de este evento es que se hará el homenaje a través de su hija Laura de Rokha, maravilloso personaje y ser humano, profundamente inmerso en el quehacer artístico venezolano, por mas de 40 años. Laura de Rokha es reconocida en el mundo de los títeres, el cual surcó al lado de Eduardo di Mauro y de su hijo Daniel di Mauro, referencias ya imprescindibles de este arte en todo el continente.

Ella se especializó en la construcción de los personajes y en la enseñanza de estas técnicas, y hoy sus títeres son más piezas artísticas de colección que propiamente destinadas al trabajo escénico. Además de esto, es escritora, ha publicado cuentos y relatos varios que, como ella, están llenos de gracia e imaginación, obras para títeres y ensayos autobiográficos, en particular uno dedicado a su padre.

Así, esta nueva cita de “Poesía en Voz Baja” promete el encuentro no casual de dos voces profundamente femeninas, personales y creativas, en el único evento que se le haya dedicado a Winétt de Rokha en nuestro país. Como apoyo gráfico se proyectarán estupendas fotos de los títeres de Laura de Rokha registradas por Lilian Maahdor, sumando feminidad a la actividad.

Luisa se convierte en Winétt

Luisa Anabalón Sanderson(1894-1951), posteriormente conocida por el seudónimo Winétt de Rokha, nació en Santiago de Chile, hija del coronel de ejército Indalecio Anabalón y Urzúa y de Luisa Sanderson Mardones. Su abuelo materno fue el políglota y gramático Domingo Sanderson, traductor de autores clásicos, como Safo de Lesbos y Ovidio.

Winétt de Rokha dejó una luminosa obra en la cual se destacan los siguientes títulos: Horas de sol (1914), Lo que me dijo el silencio (1915), Formas de sueño (1927), Cantoral (1936), Oniromancia (1943), Suma y destino (1951).

Su actividad literaria se inició con la publicación en la revista Zig-Zag con algunos versos dedicados a San Francisco de Asís. En 1915, firmando con el seudónimo de Juana Inés de la Cruz, presentó sus libros “Horas de sol” y “Lo que me dijo el silencio”.

El 25 de octubre de 1916 se casaron Luisa Anabalón y Carlos Díaz Loyola, nombre real del poeta Pablo de Rokha. Desde entonces, ella adoptó el seudónimo literario de Winétt de Rokha. La familia se conformó con sus hijos Carlos (poeta), Lukó (pintora); Carmen y Tomás que fallecieron muy niños; Juana Inés, José (pintor), Pablo, Laura y Flor.

Vanguardia femenina

La página Web www.memoriachilena.cl de la Biblioteca Nacional de Chile (DIBAM) refiere lo siguiente: “Es posible apreciar desde su libro Formas de sueño, publicado en 1927, un giro en su estilo con preferencia por el verso libre y una sintaxis distanciada de las formas regulares, obra considerada como una de las primeras expresiones de la vanguardia de la mujer americana”. También destaca que en 1936, publicó “Lenin”, primer poema nacido en Latinoamérica, y escrito por una mujer, dedicado al estadista ruso.

La investigación de la Biblioteca Nacional de Chile (http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-7688.html) sostiene que “En general la trayectoria del trabajo literario de la autora se caracterizó por una evidente evolución en el lenguaje poético, dentro del cual constantemente se insertaron nuevos motivos e idealizaciones. Se trató de una obra que, en su primer período, fue desde la ternura y la sencillez del amor y las costumbres sociales, hasta la complejidad y compromiso del canto social en su período final”.

Así por ejemplo, “Cantoral” fue la escritura de poemas de inspiración sobre la naturaleza, en la que aparecieron rasgos del modernismo. Luego, en “El valle pierde su atmósfera”, propuso una visión del continente americano, que osciló entre los períodos de conquista y subyugación vividos en el pasado y los períodos de explotación actuales.

En 1942 inició una giracultural junto a Pablo de Rokha, en la que recorrieron 19 países americanos, incluyendo México y Estados Unidos. A su regreso, en 1949, se encontraba gravemente enferma. Finalmente falleció el 7 de agosto de 1951.

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