CELARG

Caracas, 11 de mayo de 2026.- En el marco de la Cátedra Libre Fidel Castro, la historiadora cubana Francisca López Civeira, desde el Centro Fidel Castro Ruz en Cuba, y la política venezolana, militante del PSUV y del Frente Francisco de Miranda (FFM), Erika Farías, analizaron con una perspectiva actual los momentos históricos de los primeros años de la Revolución Cubana, como la invasión de Girón, la Crisis de los Misiles y la resistencia al bloqueo estadounidense. La sesión, denominada “Fidel y el sentido del momento histórico”, se realizó este viernes 8 de mayo en el Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg), en conjunto con el Centro Fidel Castro Ruz y la Embajada de Cuba en Venezuela.

López Civeira enfatizó el liderazgo de Fidel Castro en 1961 frente al bloqueo y asedio imperialista. “La proyección de Fidel en un año tan definitorio como 1961 debe contextualizarse, pues el sentido del hilo histórico resulta fundamental en su actuación como dirigente, como líder de la Revolución”, señaló.

Denunció la “política de hostilidad activa” de EE. UU., con más de 600 intentos de asesinato contra Fidel, y destacó la nacionalización de 26 empresas norteamericanas como respuesta económica, junto a consignas populares como “¡Fidel, Fidel! ¿Qué tiene Fidel que los americanos no pueden con él?”.

Erika Farías, por su parte, resaltó el concepto de “pueblo” de Fidel y la campaña de alfabetización como apropiación territorial por la población revolucionaria. Analizó la Segunda Declaración de La Habana, la Crisis de los Misiles y la exigencia de devolución de Guantánamo, vinculándolos al bloqueo económico. Ante el contexto actual de Cuba y Venezuela, afirmó que “ante la presencia de derrotas tácticas se requiere el avance hacia la construcción de victorias estratégicas, para consolidar el triunfo de los pueblos, la libertad, la soberanía y la autodeterminación”. Concluyó que la organización, sensibilización, formación y movilización cubana permitió cambios estructurales, posicionando a Cuba como reserva moral internacional.

El análisis se enmarcó en la Guerra Fría, con EE. UU. como potencia hegemónica que apoyaba golpes de Estado en la década de 1960.